¿Por qué nos preocupamos?

Según la psicología, la preocupación es un mecanismo del cerebro para tratar de minimizar o eliminar algún riesgo. Es una parte del proceso de buscar soluciones a los problemas, una reacción natural ante una amenaza, real o no. 

Y todos lo hacemos. En los tiempos que corren te expones a una sobredosis de noticias negativas y alarmantes que es difícil gestionar debido a la sobreinformación constante que nos llega a través de la tecnología. Esto nos provoca un aumento significativo en nuestros niveles de preocupación, aunque es bien sabido que casi el 90% de nuestras preocupaciones NO se cumplirán jamás. Así y todo, ¿Cómo podemos reducir estos niveles?

Pues desde el pasado nos llega la Técnica Estoica para dejar de preocuparte:

La Prueba de Control

A través de las enseñanzas de Epicteto, Séneca y Marco Aurelio con su filosofía estoica, podemos recuperar algo de la tranquilidad que hemos perdido.

Dice Epícteto en su Enquiridión:

«Dentro de nuestro poder están la opinión, la motivación, el deseo, la aversión y, en una palabra, todo lo que sea de nuestra propia acción; no está en nuestro poder nuestro cuerpo, nuestra propiedad, nuestra reputación, nuestro cargo y, en una palabra, todo lo que no sea de nuestra propia culpa».

Qué podemos controlar

Nuestras propias acciones y reacciones, nuestros deseos, nuestro carácter y cómo tratamos a los demás.

Qué NO podemos controlar

Nuestros cuerpos, las acciones de los demás, nuestra reputación, nuestra fortuna (la personal y la financiera)

En que consiste

La Prueba de Control consiste en evaluar cualquier evento mediante la pregunta:

¿Puedo controlar el resultado?

Con este simple hábito podremos dirigir nuestra energía hacia las áreas donde tenemos el control directo y dejar de sufrir innecesariamente.

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